14 de noviembre de 2010

Presentación del poemario El Canto del fístulo

Alberto Vargas Iturbe leyendo fragmentos de su poemario El canto del Fístulo

Edson Mateos Alvarado y su texto El canto del fístulo de un pornócrata:

Cualquier pretexto es bueno para que el espíritu hable y el porno es en este poemario una vía para la ascención. Alberto Vargas Iturbe "el porno mayor", embiste al lector con líneas certeras.

Sabemos que un escrito tiene infinidad de lecturas, y que la voz de un autor no es única, hablan muchas voces y muchas manos empuñan la pluma que llenan los libros.

Hablaré así de mi lectura de este poemario:

En los poemas que llenan "El canto del fístulo" se huele leche femenina, parejas cabalgan y atraviesan los pensamientos al tiempo que se mira la comunión hombre-mujer, el misterio masculino y femenino es develado a la manera de una lírica violenta y contundente, la propuesta más osada que lanza Alberto Vargas en alguno de los poemas que pasean por su libro es la de llegar a Dios, una buena cogida no sólo se distingue por el éxtasis al que nos puede elevar, también podríamos en una de esas aspirar a más...

De pronto hay saltos como el poema largo "Así sea para limpiarse el culo" que hace reflexionar sobre el rumbo de la vida, nos devuelve a la realidad, pero es sólo ficción, la brasa que se incendia con el primer texto "M fístulo" es avivada nuevamente con los poemas finales.

Particularmente he recorrido con milente cuerpos y rostros, pero para mi gusto me topé en esta ocasión con un escenario diferente y tentandor "El pornócrata y su nena".

Soy lector de Alberto Vargas Iturbe, y en esta ocasión me ha tocado acompañarlo a él y a la belleza en turno, pues es bueno siempre recordar al escritor en su universo.

Daniela Flores, la editora de Ediciones Colectivo Entrópico leyendo su mensaje de bienvenida
El canto del Fístulo (Fragmento)

[...] Hoy quiero decirles que Alberto no sólo es un escritor que no se parece a ningún otro, sino que además es un poeta desbordado en ámbitos desconocidos para la literatura mexicana, y El canto del fístulo es prueba de ello. [...]


Josué Bermúdez (al centro) leyendo su texto
El canto del fístulo, un comentario:
Antes que nada, una felicitación a mi amigo y lídel del proyecto Colectivo Entrópico, por regalarnos este trabajo donde nos lleva a viajar en un mar de emociones y un torbellino de pasiones. Nos lleva del amor al deseo, del encanto a la lujuria. Desnuda las palabras sin tapujos, y sin convencionalismos, dejando ver de forma transparente los ímpetus del hombre, las ansias, los excesos, el coqueteo con la locura que tiene silueta de mujer. Es un libro lleno de dudas existenciales, el cual tiene el valor de expresarlas sin la hipocresía y doble moral que normalmente nos reinan. Tumba los muros y se muestra la fragilidad del ser, desencadena los vicios y nos comparte el tormento de verse expuesto y decir no importa, con miedos o no, espero el próximo cuerpo desnudo o el próximo recuerdo que me excite y alimente el alma cual orgasmo que me lleve a sentirme vivo, que desate los instintos.
Es un libro que puede desatar polémica, nos puede dar anisas, asco, risa, placer, una erección, sentimientos encontrados como la trsiteza y la alegría, ¿acaso no son estos los ingredientes que hacen que la vida sea intensa y lo que nos hace sentir vivos? Felicidades por este trabajo difícil de clasificar.
Puede ser porno-erótico-existencialista o como lo querramos llamar, pero definitivamente es algo que nos va a dar algo en qué pensar. Yo por lo pronto, para estas noches frías, lo voy a utilizar para que el fístulo se ponga a cantar.

Sergio García Díaz, Daniela Flores y Josué Bermúdez