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17 de septiembre de 2013

Alejandra González Martínez

 ¡Va por todos y cada uno!

Alejandra González Martínez

 Nació en México, D.F. 1969. Narradora y poeta. Ha publicado en las antologías: Memorias del 9 Festival Latinoamericano de Poesía 2013, Tintanueva Ediciones, Ayuntamiento de Nezahualcóyotl, 2013; Agua de Cántaros, Ediciones del Zócalo, 2007; Bragas de la noche, Colectivo Entrópico, 2008; Ardiente Coyotera, Cofradía de Coyotes, 2007, entre otras. Entre otros premios destacan: Mención Honorífica en el Premio DEMAC 2009-2010, para mujeres que se atreven a contar su historia, del cual se publicó la antología Testimonos de Mujeres Mexicanas 2011, tomo 1. Ha sido ganadora del concurso Cuentos del Sótano III y IV, convocado por ENdOra ediciones, de las cuales se publicaron las respectivas antologías y Premio Nacional de Cuento Tintanueva 2013, con la obra "Sí que nos llovió esta vez".

 A continuación, el cuento de Alejandra González Martínez publicado en la antología de cuento erótico Bragas de la noche: "Con las cortinas cerradas (La 35 mm)"








 CON LAS CORTINAS CERRADAS
(LA 35 MM)


-¿Compadre?, aún está despierto.
-¿Qué pasa?
-Nomás vengo a que preste su cosa esa, la 35 mm.
-¿Cuál compadre?, pásese, no se quede en el frío.
-¡Ay compadre!, ahora sí estoy rete encanijado.
-A ver compadre, mejor le sirvo un tequilita y me va platicando para que la quiere.
Al calor de las copas, Gervasio se dio valor y empezó a contar lo que instantes antes había visto. Llegó temprano del trabajo, y como no, si era su aniversario, pero el ramo de rosas cayó de sus manos.
-Ayúdeme compadre, estoy desesperado.
-Pero primero cuénteme.
-Si, como le digo; llegué todo ilusionado a darle la sorpresa a su comadre y el sorprendido fui yo.
-Pero al entrar, ¿no escuchó nada?
-No, ella cerró la puerta de la habitación y yo tan güey que entro de puntitas.
-¿Y luego compadre?
-Pues que los voy viendo, ahí en la cama, ni se habían dado cuenta y seguían enpiernados.
-¿Y usted? ¿Qué hizo?
-Pues primero me salí de la recámara y vi que no estaban los niños.
-Bueno al menos fue precavida, no es bueno echarles a perder la mentecita de los ahijados.
-Pero es que ni me lo esperaba, estuve a punto de salirme cuando voy oyendo los pujidos de placer de su comadre, sí hasta me tapé las orejas pero aún así.


-Sí compadre, me consta que la comadre es muy escandalosa.
-¿Cómo? ¿No me diga que usted y ella ya?
-No ¿cómo cree?, pasa que hasta acá nos llegan sus gritos.
-Menos mal yo, que ya estaba a punto de tomar su 35 mm y estrenarla con usted.
-No compadre, ¿cómo cree? No soy, es que el canijo estaba bien equipado.
-Y la comadre, ¿qué hacía?
-Primero tenía los ojitos en blanco.
-¿Y después?
-Que voltea hacia mí.
-¿Y usted que hizo?
-Pues nada, me quedé perplejo.
-¿Pende...?
-No, perplejo compadre, luego por qué se hacen los chismes.
-¿Y ella?
-Que me sonríe y me dice: “Feliz aniversario mi vida”
-¿Tanto así?
-Sí, por eso vengo a pedirle el favor.
-Si compadre nomás déjeme cargarla ¿Y cree qué aún los alcance?
-Ojala, ya ve que Rosa es de carrera larga.
-Buenos pues, apúrese y luego me cuenta todo.
-Sí, gracias compadre.

Transcurrió el fin de semana y Pedro no sabía nada de su compadre, apurado fue hasta su casa el martes por la tarde.

-¿Compadre está en casa? ¡Ábrame por favor!
-¿Qué hay compadre?
-Es que no he sabido nada de ustedes, estaba con el pendiente y luego las cortinas cerradas pues me asusté.
-Pásele y le digo qué pasó, aunque me extraña que no haya tenido noticias de nosotros, aparecimos en el periódico.
-¿De veras?
-Sí ahorita se lo enseño.
-Entonces, aún los alcanzó en pleno faje.
-Sí, cuando solté el primer disparo ni cuenta se dieron, les tuve que hablar para que voltearan la cara hacia mí.
-Oiga, pero eso ya es saña.

-Ni se crea, ambos sonreían cuando empecé a disparar sin discriminación.
-¿Y luego?
-Pues nada aquí estamos, esperando.
-¿Y por qué cierra las cortinas? ¿Tiene miedo?
-La verdad sí, yo seré muy aventado; pero la discreción ante todo, ya ve cómo son aquí de mojigatos.
-Si no es porque usted me lo dice ni lo creyera.
-Pues le voy a traer el periódico para que se desengañe y ya después hablamos.
-No hace falta, ya me decidí Pedro... yo también le atoro.
-Mire, primero vea esto y luego me dice.
“Mujer joven, casada, de buen cuerpo; busca hombres de amplio criterio, de preferencia bien dotados; para disfrutar juntos, a condición de que se dejen fotografiar y filmar por el esposo”.
-Es que, que le cuento compadre; el acompañante de mi esposa nos prestó su cámara de video. Y de lo otro, no me lo tome a mal, el único requisito es que lo veamos desnudo antes, su comadre se ha vuelto muy exigente.